lunes, 20 de abril de 2015

Con el tiempo te das cuenta

“Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende que el amor no significa acostarse,
y que una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.

Y uno aprende que si es demasiado
hasta el calor del sol puede quemar.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende… y así cada día.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro,
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz
de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte
puede brindarte toda la felicidad.

Con el tiempo aprendes que si estás con una persona
sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados
y quien no lucha por ellos, tarde o temprano,
se verá rodeado sólo de falsas amistades.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira 
siguen hiriendo durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,
pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual.

Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos,
lloras por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida,
con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta que el que humilla
o desprecia a un ser humano, tarde o temprano
sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
porque el sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen ocasiona que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, 
añorarás a los que se marcharon.

Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón,
decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas,
decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba, ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…”

- Jorge Luis Borges

Hoy

Vivimos en una época tan distante, tan diferente (...)

Hay canciones de tan profunda intensidad que no solamente gustan por la letra o melodía, sino por el aspecto emocional que -al menos por un momento- puede llegar ocupar en nuestros sentimientos más personales. Poder percibir en tres o cuatro minutos algún pasaje de nuestra propia película me parece sencillamente fascinante.

Hoy escuchaba una canción de la llamada época 1990-2000. Llega un momento en que la letra ya no importa, sino es la manera cómo uno se siente, el poder sentir aquel recuerdo lejano revivir mediante los pensamientos. Es tan asombroso el protagonismo que el conjunto de instrumentos musicales pueden llegar al rincón lo más profundo del ser. ¿algún día podrá ser posible recordarlo todo?.

Las personas no prestamos atención a aquellas minúsculas señales que diferencian cualquier actividad de una que podría ser recordada toda la vida. Principalmente porque nos dejamos llevar por el estado de bienestar de ese momento.

En cuanto a música, siempre preferiré aquella que me recuerde algún instante de mi vida.

viernes, 9 de enero de 2015

Reflexiones

Me resulta increíble contar todo el tiempo que pasamos aquí, desarrollando nuestras vidas. Cada quien hace con su vida lo que le parezca, lo que puede o lo que considera, pero me pregunto ese es el destino que tenemos? 

Está escrito nuestro futuro?. Muchos dicen -y es lo más aceptado- que depende de cada persona y que el éxito es resultado del esfuerzo. Sin embargo, considero que son las circunstancias las que permiten que se logre tal objetivo.

O será simplemente, que estas condiciones "llegan" a ti, como el hecho de conocer a una persona, quizá a un funcionario, alguien importante o con poder. 

No estoy seguro si algún día llegue a conocer tal información pero, algo para mi es claro. No debemos depender de las circunstancias que llegan sin avisar ni mucho menos ampararnos en personas que te den una mano, sino de lo que podemos hacer nosotros mismos por nuestra cuenta.

Mayo 27, 2013

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Mala suerte o buena suerte, quién sabe?

Érase una vez un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapó a las montañas. Los vecinos del anciano labrador se acercaron a su granja para condolerse con él, y lamentar su desgracia, y le decían: ¡Qué mala suerte que tu único caballo se ha escapado! A lo que el sabio anciano les replicó: ¿Mala suerte o buena suerte,  quién sabe?

Unos días más tarde, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos salvajes, tantos que casi no cabían en la granja. Entonces los vecinos acudieron a felicitar al labrador diciéndole: ¡Qué buena suerte que tu caballo regresó y además trajo consigo un montón más! A lo que este les respondió: ¿Buena suerte o mala suerte, quién sabe?. Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, este lo tiró al suelo y y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia, por lo que fueron de nuevo a decirle al anciano: ¡Qué mala suerte, que tu hijo se ha roto la pierna! A lo que el viejo labrador se limitó a decir: ¿Mala suerte o buena suerte, quién sabe?.

Una semana más tarde, el país entró en guerra y fueron reclutados todos los jóvenes varones que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota obviamente lo dejaron tranquilo y se libró de ir a la guerra. ¿Fue eso buena suerte?, ¿O fue mala suerte?… ¿¡Quién sabe!?

Anthony de Mello

lunes, 17 de noviembre de 2014

La leyenda de Eros y Psique


Psique era la princesa más bella del mundo, cuya hermosura, unida a su pureza, no solo provocaba la tremenda envidia y enemistad de Afrodita, sino que también suscitada la lujuria de

Eros, el hijo de afrodita, que consiguió raptar a Psique. Sabedor de que la bella princesa había provocado la cólera de la Diosa y debía ser arrojada a un acantilado, el alado Eros acudió a rescatarla, y en la oscuridad, se la llevó a su palacio, sin imponerle otra regla que la de no mirarlo jamás.

El solo la visitaba de noche, sin encender nunca una luz. Pero, entonces, a ella empezaron a llegarle rumores. Sus hermanas comenzaron a envenenarle la vida diciéndole que debía ser un monstruo terrible, y aunque ella jamás había sido tan feliz, terminó por infringir la regla y encendió la lámpara para verlo. Se encontró con que, en vez del monstruo, era el mismísimo Dios del amor, el más hermoso Dios del Olimpo, y se quedó ahí, inmóvil y transfigurada, mirándolo dormir.

Pero una gota de aceite de la lámpara cayó sobre él, y Eros se despertó maldiciéndola, y le dijo que todo se había acabado, que la relación entre ambos había terminado. Y es interesante señalar que se apresuró a volver a casa de su madre, de manera que aquí hay una relación edípica. (Digamos de paso que lo mismo que es Afrodita para su hijo Eros es Demeter para su hija Core, es decir hay una conexión umbilical).

En todo caso, Psique acudió a Afrodita, la madre de Eros, quien – puesto ahora en el papel de bruja mala – le dijo ¨para recuperar esa relación, tienes que llevar a cabo estas tareas¨. Y así es como Psique inició su ¨viaje de héroe¨.

Pero, como podéis ver, lo que la condujo no solo al dolor sino también a la iluminación y a tener una relación auténtica con Eros fue el deseo de esclarecer la situación de iluminarla. Y como, de hecho, más adelante lo recuperó, también ella se volvió inmortal y vivió perpetuamente en el Olimpo como una diosa. Y aunque se piense siempre en este mito como el mito de Psique, porque lo es de un modo predominante, en el también hay una importante transformación para Eros.

De todos los dioses, es el único que alguna vez se enamoró y el único que experimentó una profunda transformación, y fue Psique quien le ayudó a lograrlo.

Angélica Ramírez

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Nadie me dijo nunca que iba a doler...

... Y dolió tanto, dolió caminar y no saber en que dirección seguir mis pasos, me hubiese encantado reducir algunos impactos tan frontales que no tuvieron razón de ser, me equivoque de puerta lo siento...
... Caminé tantas horas a veces sola, a veces acompañada, a veces feliz y otras tantas llenando los bolsillos con mis lágrimas... Nunca hubiera podido saber que incluso mis errores iba a llevarme a mi destino, mis propios pies cansados lo sabían, mi corazón que me despertaba emocionado lo sabía...... Pero yo necia, yo torpe, quería seguir insistiendo en los lugares donde jamás me ofrecieron ni un saludo...... Soñaba con un día hacer realidad tantos proyectos, pero estaba equivocada de rumbo, de puerta, de ventana, hasta de jurisdicción, de competencia, de cuantía y relevancia...... Sin embargo cuando solté, recibí, como una facultad de atracción las cosas empezaron a encajar unas con otras la docencia, los posgrados, los cursos, los nuevos comienzos, los viejos amigos...... Empezaron a coincidir todas aquellas personas por las que yo me detuve poniendo en pausa mi vida para darles un poco de mí... No sé como, pero volví a acelerar mi paso, a trotar al encuentro de mi puerta dorada que no fue ni donde, ni como yo quería...... Era mucho más...... Era la suma de mis principios, la semilla que regalé sin miramientos a quienes me la habían pedido o a quienes la necesitaron...... Era el camino para mí, era el principio de tantas cosas por la que había luchado sin resultado tanto tiempo sin entender que solo tenía que insistir un poco más... Entonces, entonces supe que estaba donde tenía que estar...

- Capetillo Cabrera

sábado, 1 de noviembre de 2014

Te tiene que valer madre los problemas

Te tiene que valer madre los problemas.

Sabes, a menudo veo gente que parece que un rayo les va cortar la cabeza cuando se les presenta un problema. Los veo nerviosos, tiemblan, lanzan frases negativas sin mayor consideración de las consecuencias que pueda originar tales afirmaciones. Bueno, cada quien con lo suyo no? 
A mi me vale madre los problemas. Hace tiempo deje de preocuparme en demasía por esos asuntos. Uno tiene que estar relajado, calmado, considerando que claro, hay que estar preparados. La mente es la mejor arma que se debe usar y en esos casos el temple es primero. Este desinterés que propongo radica en un tema puramente psicólogo, emocional dado que considero que la mejor manera de solucionar un problema es no pensar en ello. Concentrarse en actividades, al final, un problema es solo una mala idea.